Señoras y señores, amigos y amigas:
Quiero que mis primeras palabras sean para recordar a Luis Zubieta Lacámara, alcalde de Zuera, que el sábado 1 de julio se le truncó la vida de una forma brutal. Era una gran persona, un gran alcalde, un gran municipalista, pero, sobre todo, un gran amigo.
Me dirijo a todos ustedes tras salir elegido presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza para iniciar un tercer mandato con el firme compromiso de defender esta, casi, bicentenaria institución, así como los derechos y servicios públicos de los 966.000 habitantes que viven en nuestra provincia.
A todos ellos nos debemos.
Pero antes de continuar y perfilar la ruta programática de los próximos cuatro años, quisiera dar las gracias a todos los diputados y diputadas de los Grupos Socialista, Encomún-IU y Chunta Aragonesista, que han apoyado mi investidura para el periodo 2023-2027, afirmando públicamente mi empeño para trabajar juntos por una provincia mejor, y mostrar mi agradecimiento también a quienes ocuparon un escaño en el mandato anterior y ahora pasarán a desarrollar otro tipo de actividades.
Y a los diputados de los partidos de la oposición les ofrezco diálogo y entendimiento, respetando siempre los principios que establece tanto la Constitución Española como el Estatuto de Autonomía de Aragón, para que podamos colaborar dentro de nuestras lógicas diferencias.
En este sentido, quisiera fijar la posición de todo el equipo de Gobierno. Nos hemos marcado un objetivo claro centrado en la potenciación de lo municipal y en la superación de las desigualdades, que se segmenta en seis líneas de actuación para los próximos cuatro años:
En primer lugar, nuestro principal objetivo es la defensa del municipalismo, el reto demográfico y la lucha contra la desigualdad territorial.
Nuestra provincia tiene una extensión enorme. Con 17.274 kilómetros cuadrados, tenemos mucha más superficie que otros países europeos como Luxemburgo o Chipre. Y la Diputación tiene que llegar a toda la provincia porque en todos los rincones, afortunadamente, sigue viviendo gente que tiene los mismos derechos y obligaciones que los demás.
A quienes seáis alcaldes y alcaldesas en municipios de nuestra provincia, desde aquí os digo que me encontraréis siempre para escucharos, para atender vuestras peticiones y vuestras inquietudes y para buscar, conjuntamente, soluciones efectivas a vuestras demandas.
Apelo a vuestra cercanía y vuestra complicidad para hacer posible que esta provincia sea más próspera, más solidaria y más justa.
Es por lo que en estos últimos años hemos cambiado por completo la relación entre la Diputación de Zaragoza y los ayuntamientos a través del Plan Unificado de Subvenciones y los Planes de Concertación. Ahora son los municipios los que deciden libremente a qué destinan los fondos que les corresponden y pueden planificar con tiempo sus políticas e inversiones porque saben cuánto dinero les va a llegar cada año.
Seguiremos con la prestación de todos los servicios e implementaremos otros nuevos relacionados con los residuos, el ciclo del agua y el alumbrado público, así como con el mantenimiento de nuestras carreteras provinciales y nuestros caminos agrícolas, además de potenciar el Servicio Provincial de Extinción de Incendios con la ampliación de la plantilla y poniendo en servicio nuevos parques.
En segundo lugar, me gustaría decir que desde la diputación lucharemos contra la desigualdad económica y potenciaremos la solidaridad, para que las diferencias de origen no condicionen para siempre la vida de nuestros ciudadanos.
La creación y el apoyo al empleo en el medio rural debe ser, sin lugar a duda, uno de los principales objetivos de la Diputación de Zaragoza para mantener vivos nuestros municipios, y para eso hay que poner el foco en las ayudas a los jóvenes, pues contribuirán a sacar adelante iniciativas con las que fijar población y generar empleo.
Además, esta Diputación, reivindica su liderazgo a la hora de participar en el desarrollo económico de la provincia, por tanto, reactivaremos el Consejo para el Desarrollo Económico y Social provincial donde agentes sociales, económicos, políticos e instituciones deberán tener su punto de encuentro y de reivindicación para canalizar primero y amplificar después, nuestras legítimas aspiraciones.
La solidaridad es una bandera que seguiremos manteniendo en alto. Por eso la Diputación de Zaragoza mantendrá su compromiso de destinar, al menos, el 0,7% de su presupuesto a la cooperación al desarrollo, cumpliendo así con la recomendación que plantea Naciones Unidas.
Nuestro siguiente objetivo será la lucha contra la soledad y la igualdad género.
Solo el año pasado más de 4.600 mayores y dependientes de nuestros pueblos se beneficiaron del sistema de atención a distancia que les permite avisar de cualquier incidencia con solo pulsar un botón y que además sirve para hacerles seguimiento de salud y compañía.
Pero habrá que trabajar más, porque este problema de la soledad, a mi juicio, es nuestra futura pandemia. Países avanzados como Gran Bretaña o Japón ya han creado ministerios específicos para esta materia. Por tanto, creo que es muy importante que diputación se conciencie de este problema y aporte soluciones.
Por supuesto, también seguiremos luchando por una igualdad real entre mujeres y hombres, y no sólo nos referimos a la lacra de la violencia machista, sí, la violencia machista, que es real, que existe y que nos debería avergonzar como país, en pleno 2023.
Para ello, en estos cuatro últimos años la Diputación de Zaragoza ha destinado más de 800.000 euros a la promoción de actividades por la igualdad de género en más de 140 municipios. Y lo ha hecho a través del plan Igualdad para Todos y Todas, que demanda continuación.
El cuarto objetivo de esta institución será la lucha contra la brecha digital para realizar trámites burocráticos a través de internet, para lo cual necesitamos formar tanto a nuevas generaciones, menores de 30 años, capaces de crear su puesto de trabajo y modo de vida a través de la programación digital o el desarrollo de la Inteligencia Artificial, como a todas las personas que estén interesadas, ya sean trabajadores municipales o ciudadanos de nuestros municipios.
Para ello pondremos en marcha planes de formación digital, para aprender a realizar los trámites con la administración de manera remota, no sólo presencial.
El quinto objetivo de Diputación, se centrará en el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático dentro de los Objetivos de la Agenda 2030 de la ONU.
Acabamos de poner en marcha el programa Ecoprovincia, un servicio público que permite que 245 municipios de toda la provincia puedan reciclar y reutilizar los residuos que depositamos en el contenedor verde y que contribuye a reducir más de 80.000 Tm de CO2 anuales.
Hasta ahora, todos esos restos se enterraban sin ningún tratamiento previo. Sin embargo, ahora gracias al servicio Ecoprovincia los materiales que todavía tienen una segunda vida se separan y se reciclan.
Pero no termina aquí nuestra labor.
La Diputación para seguir apoyando a los ayuntamientos en sus políticas ambientales pondrá en funcionamiento su propio Centro de Transformación y Reciclaje Provincial para los 292 municipios y las 3 entidades locales menores de nuestro territorio, para invertir en futuro.
Apostamos por las energías renovables y verdes, por lo que hemos iniciado una nueva línea extraordinaria de subvenciones para apoyar económicamente a los ayuntamientos de la provincia para que pongan en marcha sus plantas de autoconsumo energético que abaraten la factura de la luz, tanto de los propios consistorios como PYMES y autónomos y el vecindario en general.
El sexto objetivo, último pero fundamental, será la promoción y puesta en valor de nuestra cultura y nuestro patrimonio histórico.
Somos la institución aragonesa que mayor porcentaje de su presupuesto dedica a temas relacionados con la cultura, el deporte y la rehabilitación de nuestro patrimonio, bien sea de titularidad municipal o eclesiástico, y mantendremos esta seña de identidad.
Además, seguiremos organizando actividades culturales, exposiciones, conciertos y festivales; continuaremos con la animación a la lectura, sin olvidar el apoyo a las bandas música, las corales y a las asociaciones culturales, y mantendremos los distintos premios de artes plásticas, poesía, narrativa, cómic, guión y artes escénicas.
También continuaremos con las ayudas a la producción audiovisual porque entendemos que en un mundo cada vez más automatizado y digital, será la cultura y el consumo cultural la industria puntera que generará miles de puestos de trabajo.
Diputación seguirá apostando por el deporte base y el de élite, el primero como apoyo a las escuelas deportivas generadoras de valores y el segundo como medida promocional de nuestro territorio.
Y por supuesto, seguiremos apoyando e incentivando la labor de nuestra Institución Fernando el Católico, ariete de la cultura que ha publicado casi 4.000 libros a lo largo de sus 80 años de vida, convirtiéndose en la principal editora científica de Aragón y en una de las más importantes de España.
Y seguiremos trabajando en la recuperación de la Memoria histórica con entidades y asociaciones memorialistas con la pretensión de restañar heridas y cerrar ciclos de manera justa.
Estos siete objetivos ambiciosos guiarán la acción de gobierno para mejorar la vida de los zaragozanos y zaragozanas. Pues la Diputación deberá seguir siendo el motor institucional en la provincia, algo que no sería posible sin la profesionalidad y la entrega de los trabajadores y trabajadoras de esta casa, siempre comprometidos con el territorio y con la labor que realiza la Administración provincial.
Y es aquí donde quiero hoy reivindicar el papel de la política con mayúsculas como el mecanismo para conseguir un rearme de valores y para evitar cualquier riesgo de adormecimiento.
Y para ello, ofrezco hoy mi leal colaboración y una cooperación sincera al resto de administraciones, pues quienes me la ofrezcan siempre hallarán la mía devuelta con creces siempre que se respeten los derechos y avances sociales conseguidos durante años de lucha.
No quisiera finalizar mi intervención sin reconocer el extraordinario trabajo que realizó el Servicio de Prevención de esta institución durante la pandemia, ya que mientras el doctor Cuchi y su equipo estaban poniendo todas las medidas necesarias para controlar el virus y evitar contagios, otros estaban poniendo denuncias en inspección de trabajo.
Cierro esta intervención con unas palabras de Baltasar Gracián, nacido en la ribera del río Perejiles, en Belmonte, que dijo:
“Hase de hablar como en testamento que, a menos palabras, menos pleitos”.
Pues con ello desde hoy nos ponemos, a hablar poco, trabajar mucho y pocos pleitos.
Muchas gracias por su atención.

