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El monasterio de Veruela

El monasterio de Veruela, auténtico tesoro del románico cisterciense, es uno de los monumentos más importantes de la provincia de Zaragoza y de todo Aragón. Situado además a los pies del Moncayo, en un entorno natural privilegiado, cada año recibe a más de 40.000 visitantes que también pueden disfrutar de la variada oferta cultural que la Diputación de Zaragoza organiza a lo largo del año, del Museo del Vino de la Denominación de Origen Campo de Borja y del Museo del Aceite de la Denominación de Origen Sierra del Moncayo.

Cómo y cuándo visitarlo

Fechas y horarios. El monasterio de Veruela abre sus puertas todo el año de martes a domingo. Los lunes permanece cerrado, excepto los festivos.

El horario de apertura en otoño-invierno es de 10.30 a 18.00 (del 1 de octubre al 31 de marzo) y el horario de primavera-verano se amplía desde las 10.30 hasta las 20.00 (del 1 de abril al 30 de septiembre).

El precio de la entrada es de 1,8 euros por persona para el publico en general, 1,2 euros para grupos (a partir de 25 personas) y 60 céntimos para personas jubiladas, pensionistas o con discapacidad. Los menores de 11 años entran gratis.

Visitas guiadas. Existe la posibilidad de realizar visitas guiadas sin coste adicional que duran unos 50 minutos aproximadamente. Es necesario reservar previamente a través del correo electrónico  monasteriodeveruela@desarrollart.com o en teléfono 976 649 025.

Durante los meses de abril, mayo y junio las visitas guiadas tienen lugar de martes a viernes a las 12.30 y 17.30 y los fines de semana y festivos a las 11.30, 12.30, 16.00 y 18.00.

Durante los meses de julio, agosto y septiembre las visitas guiadas tienen lugar de martes a viernes a las 12.00 y 17.30 y los sábados, domingos y festivos a las 11.30, 12.30, 16.00 y 18.00.

El resto del año las visitas guiadas tienen lugar los sábados, domingos y festivos a las 11.30, 12.30 y 16.00.

Contacto
Teléfono: 976 649 025

Email: monasteriodeveruela@desarrollart.com

Historia

El Real Monasterio de Santa María de Veruela es considerado el primer recinto monacal cisterciense de Aragón ya que el documento más antiguo que describe su fundación es de 1145. Tras Veruela, en Aragón se levantaron los monasterios de Rueda, Piedra y Santa Fe, a los que acompañaron después los de Trasobares y Cambrón. Estas fundaciones religiosas lograron importantes privilegios que, en el caso de Veruela, contemplaba posesiones que abarcaban desde Sabiñán a Huesca.

La construcción del monasterio se llevó a cabo durante  250 años, con una construcción sobria, de grandes proporciones y materiales de gran calidad.

La desamortización de Mendizábal, en 1835, provocó el abandono de Veruela, que salió a pública subasta, por lo que tuvo que intervenir la Comisión de Monumentos de Madrid para impedir su destrucción. Tras ello, Veruela se convirtió en lugar de visita de numerosos románticos, entre ellos los hermanos Bécquer.

En 1877, los Jesuitas establecieron en el cenobio un noviciado, y en 1919 Veruela fue declarado Monumento Nacional, protección que se amplió nueve años después. Casi medio siglo después, en 1975, los Jesuitas abandonaron Veruela siendo cedido un año después en usufructo a la Diputación de Zaragoza.

Desde entonces, la institución provincial ha realizado un esfuerzo largo y sostenido por cuidar de este emblemático monumento. Así, primero en usufructo en los años 70, y a partir de los años 90 en propiedad, la Diputación de Zaragoza ha sabido conservar el monasterio potenciándolo como reclamo turístico y cultural y viendo su potencial como Parador.

El recinto

Visitar el monasterio de Veruela es adentrarse en una joya del patrimonio en la que resulta difícil destacar una de las piezas sobre cualquier otra de este extraordinario puzzle. Nada más entrar reciben al visitante la espléndida  puerta principal y la torre del homenaje, que se alzan sobre  las murallas que rodean el monasterio (siglos XIII y XVI), con un trazado de un kilómetro y forma de hexágono irregular.

En el torreón de ingreso se conserva una capilla y en los cubos que lo franquean existen dos escudos. El palacio abacial, del siglo XVI, es una construcción de ladrillo caravista y decoración de azulejería.

La iglesia de Santa María de Veruela se estructura en tres naves cubierta con crucería simple gótica, mientras que la fachada se organiza alrededor de una portada abocinada de medio punto de estilo románico. En el recinto religioso también se ubica la sala de difuntos, en la que hay tres sepulcros, así como la capilla de San Bernardo, cuya cabecera es de estilo renacentista con una talla en madera policromada de Nuestra Señora de Veruela. El claustro –y el sobreclaustro- es de estilo gótico levantino. Fiel al espíritu cisterciense tiene capiteles esculpidos con escenas vegetales.

La sala capitular, el lugar donde el abad informaba a la comunidad, es tras la iglesia el lugar más solemne del Monasterio donde son enterrados los abades y en la misma se encuentran grabados unos módulos arquitectónicos y de medidas del siglo XIII.

La grandiosidad y sobriedad del monasterio de Veruela se contempla también en las dependencias del locutorio, de la escalera y cúpula, de la sala de los monjes, del calefactorio y cámara abacial, del lavabo, del refectorio, de la cocina, de la cilla, de la portería, del crucero y de la capilla de la aparición de la Virgen de Veruela.

Galería

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