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La plaza de toros de La Misericordia

Con más de 250 años de historia, la plaza de toros de Zaragoza, propiedad de la Diputación de Zaragoza desde 1868, es también conocida como La Misericordia o el coso de Ramón de Pignatelli. El ruedo tiene 49 metros de diámetro y dispone de seis corrales, tres corraletas para el apartado de los toros, ocho chiqueros, cuadra para caballos y enfermería. Fue la primera plaza de toros de España equipada con una cubierta. Se trata de una plaza de primera categoría con capacidad para 10.070 personas tras haberse reducido su aforo para hacerla más cómoda y facilitar su evacuación.
Visitas guiadas
La Diputación de Zaragoza organiza visitas guiadas a la plaza de toros de La Misericordia que pueden consultarse y reservarse en la dirección de correo electrónico reservaspsastago@gmail.com.
La construcción original
La plaza original se construyó gracias al empeño del canónigo Ramón Pignatelli, regidor del Hospital y Casa de Misericordia de Zaragoza, para que, con las ganancias que se obtuviesen en los festejos taurinos, se pudiesen atender las múltiples necesidades de los niños huérfanos y expósitos que, procedentes de la ciudad y del resto de la provincia, recibían formación y alimento en este centro de beneficencia. Por eso es conocida indistintamente como coso de La Misericordia o de Pignatelli.
La construcción inicial, realizada en solo seis meses por el gremio de Carpinteros, era básicamente de madera. Fue inaugurada el 8 de octubre de 1764.
Ampliaciones y estado actual
La primera reparación de interés que se llevó a cabo en la plaza se realizó en 1789 y otra más amplia tendría lugar en 1895. Pero sería en 1918, en plena edad de oro del toreo, cuando el vetusto coso de La Misericordia se vería remodelado sustancialmente, pues siguiendo planos de los arquitectos Miguel Ángel Navarro y Manuel Martínez de Ubago Lizarraga se amplió la capacidad de gradas y andanadas y se dotó el edificio de una nueva fachada neomudéjar, ampliamente surtida de arcos de medio punto superpuestos que recuerdan el interior de la mezquita de Córdoba y que se pueden contemplar en la actualidad.
En todas estas obras se respetaron las cuevas de ladrillo ubicadas bajo el graderío y los tendidos de piedra, que al parecer no son los originales, pues Madoz, a mediados del siglo XIX, dice que eran de madera.
Más recientemente, la Diputación de Zaragoza realizó en el año 1983 importantes mejoras siguiendo proyecto de Regino Borobio: nuevas viviendas para corralero y conserje, desolladero, cuadras de caballos y remodelación de corrales.
A su vez, según proyecto de Pedro Navarro, se levantaron las nuevas taquillas de la calle Gómez Salvo y se mejoraron los saneamientos, entrada a chiqueros, enfermería y pasillos de acceso a las localidades.
Ya en 1988 se comenzó a instalar la célebre cubierta, gracias a la cual el inmueble quedó protegido por una visera de teflón que lo aísla del viento y lo preserva de la lluvia en caso de necesidad, ya que un complejo mecanismo permite dejar el cielo abierto o cerrado en escasos segundos si hace mal tiempo. El sistema se estrenó durante la Feria del Pilar de 1990.
También en esos años se construyó un edificio auxiliar, que alberga un bloque hospitalario con quirófano y todo lo necesario para atender heridos, además de un aula socio cultural que se utiliza para los diferentes eventos taurinos.
En 1994, la Escuela-Taller de Restauración del Patrimonio de la Diputación de Zaragoza restauró los pasillos de la planta calle recuperando el muro original sacando a la luz el aparejo toledano construido en el siglo XVIII.
En 2002 se sustituyeron todos los tendidos y se instalaron asientos más anchos y cómodos, reduciéndose el aforo de 14.300 a 10.070 localidades. Actualmente cuenta con una nueva capilla junto al patio de cuadrillas y una exposición permanente de objetos y fotografías relacionadas con el mundo del toro que se muestran en las diferentes estancias de la plaza, especialmente en las cuevas bajo tendidos que han sido restauradas y habilitadas para tal efecto.









