La junta de portavoces de la Diputación de Zaragoza ha aprobado este mediodía que la institución provincial asista mañana miércoles a la manifestación convocada bajo el lema “Zaragoza quiere toros”. Con este acuerdo, la DPZ mantiene su histórico apoyo a la tauromaquia mientas sigue trabajando para poder adjudicar cuanto antes la plaza de La Misericordia a una de las nueve empresas que se han presentado a la licitación.
La Diputación de Zaragoza está a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) le conceda la suspensión cautelar del acuerdo del Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) que anuló el pliego del último concurso y paralizó el proceso de adjudicación de la plaza de toros.
El presidente, Juan Antonio Sánchez, ha reiterado una y otra vez su convencimiento de que los jueces darán la razón a la DPZ en el recurso presentado por dos empresas que también impugnaron el pliego anterior. Mientras tanto, la Diputación de Zaragoza ha decidido sumarse a la manifestación de mañana miércoles para seguir demostrando su apoyo y su defensa de la tauromaquia.
Los dos últimos pliegos para adjudicar la plaza de La Misericordia han sido anulados por el TACPA argumentando que el contrato tiene que ser un contrato o una concesión de servicios, no un contrato patrimonial. Sin embargo, la modalidad del contrato patrimonial ya se utilizó en la anterior adjudicación del coso taurino y se utiliza también en otras muchas plazas españolas como las de Valencia, Bilbao, Santander, Cuenca, Colmenar Viejo, Manzanares, Olite o Sanlúcar de Barrameda. Además, llama especialmente la atención que uno de los empresarios que han recurrido el pliego por basarse en un contrato patrimonial sea el adjudicatario de la plaza de toros de Valencia, que se adjudicó precisamente mediante un contrato patrimonial.

