A la convocatoria podían presentarse todos los municipios cuyo archivo reúna unas condiciones mínimas de seguridad –es decir, que no presente riesgos de desplome, incendio, inundación…– y que además en los últimos cuatro años hayan solicitado a la Diputación de Zaragoza la ordenación y el inventario de sus fondos documentales. “De esta forma, se reconoce a los ayuntamientos que se preocupan por conservar y organizar su archivo”, destaca el diputado delegado de Archivos y Bibliotecas, Bizén Fuster.
Las cuantías concedidas en esta convocatoria oscilan entre los 360 euros de la localidad que menos dinero ha recibido y los 11.800 que ingresará el Ayuntamiento de Cuarte de Huerva. “El importe de la subvención depende de criterios como que los archiveros itinerantes de la Diputación estén haciendo trabajos de inventario y ordenación, que exista una urgencia para garantizar la conservación de los fondos o las propuestas que hacen los ayuntamientos para mejorar su archivo”, explica Fuster.
Entre las ayudas más importantes también están las otorgadas a los consistorios de Almonacid de la Sierra (11.100 euros), Villanueva de Gállego (9.900), Mequinenza (9.900), Alfajarín (9.600) y Cadrete (8.800). Con esas subvenciones, los municipios beneficiarios podrán comprar armarios, estanterías, planotecas, termohigrógrafos y mesas y sillas para consultar los fondos documentales.
